Vital entrenamiento del sistema involuntario

entrenamiento del sistema involuntario

Te explico las principales diferencias entre el entrenamiento del sistema involuntario y el voluntario

Tanto en Oriente como en Occidente sucede algo verdaderamente curioso: 

 

Una gran parte de la población está muy convencida de que hacer deporte es algo muy beneficioso para la salud y sacan tiempo para hacer ejercicio.

¡Fantástico!

Con esa actividad lo que se entrena es fundamentalmente el sistema voluntario, o sea los músculos, los ligamentos y esto también afecta, por supuesto, al cerebro y al estado de ánimo. 

No importa si se trata de un deporte o si son ejercicios con técnicas de relajación. Siempre el protagonista es el sistema voluntario: la fuerza, la elasticidad, la resistencia…

Y no seré yo quien ponga en duda la creencia de que, en general, el deporte es algo muy saludable.

 

Son muchos los que pagan la cuota de un gimnasio donde ponen sus cuerpos en forma para estar más fuertes, para estar más flexibles, para tener un cuerpo más acorde a los cánones actuales. Otros corren 5 o 10Km. o hacen varias piscinas. También están los que quedan con amigos para echar una partida de paddle o petanca.

O los que caminan X pasos diarios para asegurarse de que el cuerpo se mantiene en forma. 

 

Sin embargo, me pregunto por qué no se pone la misma atención a entrenar y cultivar las capacidades del sistema autónomo o involuntario.

¿Por qué no estimular y llevar a cabo el entrenamiento del sistema involuntario?

A veces parece que éste  ni siquiera existe. Pero ninguna de esas actividades físicas es posible sin la intervención del sistema involuntario.

 

Una de las múltiples formas de explicar en qué consiste el Seitai es el entrenamiento del sistema involuntario de nuestro organismo.

 

Desde luego, abarca mucho más que eso. 

Los que practicamos lo sentimos claramente. Pero el entrenamiento del sistema involuntario y con él el sistema extrapiramidal es algo que sucede al dejar que el cuerpo busque su propio equilibrio, su propio potencial.

Así, sistema voluntario e involuntario se conectan, consciente e inconsciente se acercan y descubrir el propio deseo verdadero amplifica el sentir y las propias capacidades para vivir sano.

 

Si hasta ahora el sistema involuntario era solo el apoyo para el voluntario, gracias al Seitai, podemos acceder directamente al entrenamiento del sistema involuntario.

¿Cómo es posible este entrenamiento?

Sencillamente permitiendo que se exprese con toda su fuerza.

Mediante ejercicios que estimulan el bulbo raquídeo o cerebro antiguo, el cuerpo siente la necesidad de autoregularse. Al permitir esa expresión vital, sin la intervención de creencias, el cuerpo encuentra la manera de moverse desde la espontaneidad. Sin limitaciones, la rigidez de ciertas zonas va cediendo y esto hace que uno se sienta vigorizado y la sensación de plenitud envuelve los actos cotidianos.

El entrenamiento del sistema involuntario es algo más que un mero entrenamiento, es una experiencia completa sumamente gratificante que cuesta explicar con palabras.

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