Transforma el estrés en lucidez (13 min.)

Estás a `punto de disfrutar de una práctica, muy al estilo de las sesiones de Seitai, que te ayudará a rebajar esa dosis de nerviosismo y estrés que a todos nos persigue, al menos de vez en cuando.

 

En tan solo 13 minutos, tu mente estará despejada, el cuerpo liberado de tensiones y te sentirás más animado.

 

Cuando la tensión mental se acumula, una de las zonas más afectadas son los hombros y es precisamente lo que vamos a relajar inicialmente.

 

Al acabar, sentirás una especial sensación de alivio, como si te hubieras sacado un gran peso de encima y tu respiración será mucho más tranquila.

¿Estás preparado para la práctica?

En el audio No hay prólogos…

Solo están, directamente, las indicaciones para practicar.

¡Vamos al grano!

 

He elegido este formato para evitar distracciones y porque todo el mundo se mueve de manera distinta y todas las formas de movimiento son válidas y correctas. 

 

Te recomiendo buscar un espacio tranquilo y hacerla de pie.

Más adelante, podrás hacerlo en diferentes situaciones.

Al aire libre, en la oficina, o incluso mientras esperas el autobús, etc.

 

Si por algún motivo no puedes colocarte de pie, entonces siéntate en una banqueta o en la esquina del asiento de la silla para que la espalda tenga movilidad.

 

A ser posible, descálzate para que los pies se sientan libres y cierra los ojos desde el principio para que te sea más fácil profundizar mejor en la experiencia.

 

La práctica consta de cuatro fases:

Te sitúas

Provocas mayor tensión en los hombros para poder relajarlos.

Dejas que el cuerpo fluya con el movimiento espontáneo provocado por el ejercicio anterior.

Te tumbas para saborear los resultados.

Ahora, sí... déjate llevar y disfruta!

*Puedes realizar esta práctica en cualquier momento del día, pero es especialmente eficaz cuando vas a enfrentarte a una situación estresante.

 

Por ejemplo, puedes practicar un rato antes si vas a hablar en público o si has de enfrentarte a una situación complicada.

 

**También es apropiada para permitir que tus emociones se relajen. Cuando los hombros están tensos, cuesta expresar los sentimientos. Si estos se aflojan, disminuye el sufrimiento de esa introversión.